miércoles, 29 de junio de 2016

Cortijo de Pérez Lío

Un día al pasar por la autopista que conecta la Cartuja con Jerez de la Frontera, nos llamó la atención un gran Cortijo, que parecía abandonado, bien escondido tras una colina en los cultivos a nuestra derecha. Una gran torre se asomaba sobre sus muros y pensamos que seria interesante hacerle una visita.




Encontramos algo de información sobre este edificio en un archivo PDF de Internet que recopilaba información sobre Cortijos y Haciendas de la provincia de Cádiz. Resulta que se trata de el antiguo Cortijo de Pérez Lío, ubicado al este de Jerez en la Mata del Olivar.

Aquí podéis verlo desde arriba

Este Cortijo se utilizaba antiguamente para la explotación de cereales y olivares para mas tarde dedicarse a la ganadería bovina y a cultivos de regadío. No hay información que diga en que año de construyó ni tampoco en qué año se abandonó. Pero es un lugar muy bonito para visitar aunque algo peligroso en algunas de sus zonas, por ello es mejor que se visite de día evitando ir con poca luz.




En Internet se conservan tres fotos del cortijo cuando aun estaba habitado. Son un poco pequeñas pero se ven bien. Os pondremos la comparación del antes y el después de cada una.










En esta última se muestra el torreón y la parte trasera del Cortijo, aunque no tenemos una foto parecida tenemos una que coge algo de esa parte.






El edificio está bien conservado, alternando construcciones antiguas con otras más modernas.








En la parte central del Cortijo hay un edificio que tiene dos plantas.






Se puede subir sin problema aunque hay que tener cuidado y no adentrarse en la parte que está más pegada a la derecha, sobre la puerta principal, ya que el suelo allí solo son unas losas suspendidas en el aire, sujetadas de milagro con algunas vigas sueltas. Se puede apreciar como el techo está lleno de huecos, sin embargo desde el piso de arriba no se nota, por eso hay que tener cuidado.




Ahora vamos al torreón.






Si podéis fijaros en el árbol que hay en a la izquierda veréis una especie de puerta tras él. Esto hay que tenerlo muy en cuenta si vais a visitarlo. Justo en esa puerta hay un pozo abierto de unos diez metros de profundidad. Si veis el vídeo de la investigación que vamos a adjuntar con la entrada podréis verlo. Es un pozo abierto a ras de suelo que no se ve con la hierba y al que si no estáis atentos os podéis caer y hacer mucho daño, si no algo peor. Yo olvidé que estaba allí cuando un año después de visitarlo de día volvimos de noche y de no ser por mi amigo que lo vio a tiempo me habría caído seguro. Se encuentra justo a la derecha de la puerta por la que se accede al torreón. Tened mucho cuidado.


Aquí el interior del torreón:




Parece que era una especie de palomar. Desde allí se tienen unas vistas muy bonitas de los cultivos y de Jerez. Aunque no lo parezca está bastante alto.








Unas fotos más ^^











Esperamos que os haya gustado.


jueves, 23 de julio de 2015

La mansión de Bornos

Justo junto a la anterior casa que visitamos en Bornos, había esta mansión, mucho más vistosa y con un aura que no tenía la otra. Nos fuimos acercando, observando como unas personas que había también en el recinto salían por la cancela. Parece ser que al ser del mismo recinto ambas casas pudieron estar relacionadas. Puede que la primera fuese una fábrica, y ésta la casa de los propietarios.








Como podéis observar se ve que es muy grande, con muchas habitaciones, pero por dentro descubrimos que no podíamos subir al piso de arriba... Una lástima, aunque con tan solo ver el piso de abajo es suficiente para disfrutarla. Es una casa diferente, con un aire distinto a muchas que hemos visitado. Una pena que no podamos quedarnos de noche.






Conforme seguíamos investigándola, confirmábamos que no era una casa normal y corriente. Había algunas puertas más pequeñas que otras, incluso una especie de sótano con el techo demasiado bajo. Gran parte del techo del piso superior estaba en el suelo. La mala suerte era que estaba vacía y muy destrozada. Estaba muy poco vandalizada, ya que había poquísimos grafitis. Así que pensamos que la casa no fue saqueada, sino que los dueños se mudaron, llevándose los muebles y dejándola abandonada.




Conforme fuimos avanzando por habitaciones vacías e iluminadas, descubrimos una parte mucho más oscura. Esa casa debió ser preciosa en sus buenos tiempos.






En una de las habitaciones había un hueco grandísimo que daba al exterior y también unas pequeñas escaleras que bajaban al sótano.




Aunque no se pueda apreciar toda esa parte de la casa tenía el techo mucho más bajo que el resto, aunque solo había unas dos habitaciones.




Volvimos a subir para continuar mirando la casa, pasando por sitios luminosos y oscuros. La casa era tan grande, que pensamos que pudieron vivir allí muchas personas, no solo una familia.








Aun se conservaban los azulejos del suelo en algunas partes, aunque estaban despegándose lentamente con el paso del tiempo.




El exterior de la casa era muy bonito, estaba lleno de plantas y flores que decoraban una escalera que llegaba a un nivel más bajo.






Aquí nos despedimos de las dos casas de Bornos hasta encontrar algo más que investigar por allí.




Esperamos que os haya gustado.